Seguridad
Inicio
|
|
Normas de seguridad contra incendios
La seguridad contra incendios es fundamental en todos los edificios y establecimientos para que los habitantes puedan transitar pos los espacios sin preocupaciones o temores; ante todo debemos hacer hincapié sobre el verdadero conceptote seguridad contra incendios. La misma se resume en normas que deben respetarse y seguirse para evitar incendios o, en caso de que ya se haya provocado alguno, salir ilesos de la situación riesgosa. El fuego es muy peligroso y si no se controla, por menor que parezca, puede convertirse en una amenaza letal para cualquier individuo.
El fuego es una oxidación la cual genera luz y calor y vale aclarar que este fenómeno se divide en 4 grandes grupos. De acuerdo a las normas de seguridad contra incendios se establecen los parámetros A, B, C, D; el primero corresponde a los combustibles sólidos tradicionales, nos referimos a la madera, papel, plástico, cartón, caucho, tela, etc. La clasificación B es la de los combustibles líquidos como las grasas, pinturas, gases, ceras, nafta y solventes; la clasificación C es la que involucra a las instalaciones eléctricas, mientras que la clasificación D son aquellos fuegos correspondientes a metales combustibles, es decir, el sodio, el litio o el potasio, por ejemplo. Las normas de seguridad contra incendio admiten tres labores fundamentales: prevención, protección y extinción; el primer paso hacer referencia a neutralizar las causas físico químicas y humanas que pueden llegara provocar un incendio; por otra parte, la protección es la maniobra que debemos realizar sobre las personas y los bienes en caso de que el incendio se haya efectuado.
Por último tenemos la extinción que redacta las técnicas de neutralización del fuego conociendo su clasificación previa; por ejemplo, las normas de seguridad contra incendio dice que si el fuego es clase A, entonces se podrá utilizar para apagarlo: agua, espuma y polvo químico, pero no podrá emplearse anhídrido carbónico o polvos especiales. En caso de que el fuego sea de clase B, lo que se necesitará para apagarlo será espuma, anhídrido carbónico y polvo químico; si es de clase C, entonces solo podremos utilizar anhídrido carbónico, polvo químico y polvos especiales.
Por último si estamos enfrentando un fuego de clase D, solo podremos apagarlo empleando polvos especiales y nada más. Los extintores juegan un papel muy importante en la seguridad de la gente, utilizarlos no es difícil pero, las normas de seguridad contra incendio nos brindan algunas recomendaciones para no entrar en pánico si algunas de sus ranuras o manijas se traba. Todos los extintores poseen un seguro que debemos retirar para poder utilizarlos, para esto tenemos que romper su precinto girando la argolla; para comenzar debemos ubicarnos lo más cerca posible del fuego (2 mts es lo recomendado) y accionar así la válvula presionando la palanca para descargar el chorro sobre las llamas, dicha descarga toma solo algunos segundos, como máximo 50.
¿Qué hacer en caso de incendio?
Muchos son los individuos que no pueden actuar correctamente bajo presión o situaciones de estrés y al mismo tiempo tenemos a los más pequeños que tampoco conocen muy bien las diferentes maneras de proceder ante un incendio. Las normas de seguridad contra incendio nos señalan que lo primero que debemos hacer en caso de un siniestro de fuego es cubrirnos la nariz con una toalla húmeda o una prenda de vestir para así evitar la inhalación de los gases tóxicos; siempre debemos gatear por debajo del nivel del humo hacia un sitio seguro. Cuando encontramos un sitio que parece confiable debemos tocar la puerta, pero nunca el plomo, para saber si ésta está caliente, si es así no debemos abrirla sino que buscaremos otra salida, es muy probable que ese lugar haya sido afectado también. En caso de vivir en un edificio, las normas de seguridad contra incendio afirman que no se debe utilizar el ascensor, sino las escaleras, ni tampoco debemos detenernos a buscar pertenencias durante la evacuación. Si nuestra ropa se ha prendido fuego, debemos tirarnos al suelo y rodar sobre nosotros mismos para apagar las llamas. Las normas de seguridad contra incendio son muy claras y garantizan nuestra salud, si creemos que no podremos actuar como se ha preestablecido, entonces se aconseja realizar simulacros. |